ver la música
La música genera emociones, influye en el estado de ánimo, desata pasiones. Es un elemento ancestral del ser humano, que nos acompaña desde que el hombre es hombre, y que se encuentra en todas las culturas.
Me interesan los híbridos de creatividad y tecnología, de las máquinas y las personas, de la emoción y el dato. Y se están dando pasos muy interesantes en este campo, por eso me extraña tanto que la música sólo sea considerada en esta 'nueva sociedad' por cuestiones de soportes y formatos, de grandes y pequeños mercados, ignorando todo su valor emocional.
Existen muchos programas que representan visualmente la música que suena. Me imagino que es fácil, cuestión de identificar las características de cada sonido y crear reglas para relacionarlas con valores cromáticos, coordenadas en el espacio, intensidad del trazo, etc. También creo que no deben tener mucho éxito, porque (que yo sepa) ni el i-pod ni ninguno de sus hermanos bastardos incorpora features de este estilo.

Puede que no tenga mucho sentido: al fin y al cabo, si quieres ir 'más allá del oído' con una canción, para eso están los vídeos musicales (doy fe, esos sí que tienen éxito en iTunes), y el resto del tiempo, supongo que mejor dedicarle un sólo sentido a la música.
Sin embargo, hay otras formas de representar visualmente la música que están a caballo entre la psicodelia hortera del WinAmp y el videoclip (por bueno que sea) de productora. Hay quien escucha música y ve formas, colores, movimiento. Hay quien siente tanto la música que es capaz de representarla, y utiliza las 'nuevas tecnologías' para crear piezas aún más bellas. El sonido se enriquece con la danza de las formas, se perciben más matices, se amplia el espacio emocional.
Un magnífico ejemplo es el proyecto de fin de carrera de Michal Levy, saxofonista y estudiante de diseño israelí. Merece la pena disfrutar de su interpretación del Giant Steps de John Coltrane, y leer atentamente su explicación.

Hace tiempo que vuelvo a esta pequeña joya con veneración. Hoy he encontrado algo parecido (por alguna razón que desconozco, sólo lo veo en mac), un trabajo de Brendan Cook (animación) y Paul McNeil (ilustración) para pictureDRIFT, y un interesante hilo del que tirar.
Son trabajos tan finos que me hacen dudar si merece la pena que las máquinas aprendan a hacerlo.

Javier Cañada dijo
me ha encantado el post...
8 Diciembre 2005 | 12:17 AM