En mi época de estudiante, mi padre nos traía de la oficina "papel de sucio", que solían ser resúmenes de prensa fotocopiados, supongo que con la doble función de informar a los ejecutivos de las noticias que afectaban a la empresa, y sutilmente evitar que dedicaran tiempo de más a leer el periódico en horario laboral.

Siempre me pareció una forma horrorosa de descontextualizar las noticias de su entorno de nacimiento, la página del periódico. Porque no es lo mismo salir en par que en impar, arriba o abajo, en economía o en sociedad... profanar la maqueta del periódico, recortar lo destacable del día y pegarlo junto a las del resto de los diarios.

Para su trabajo sería útil, pero sin duda, mi padre leía las noticias mutiladas.

Por eso no acabo de coger cariño a mi bloglines. Vale que hay diferencias, en primer lugar porque yo me suscribo a quien quiero, y lo leo cuando quiero. En segundo lugar, porque cualquier post original está sólo a un link.

El caso es que bloglines es una gran idea, pero le resta espíritu al contenido. Estoy segura de que hay formas de hacerlo más rico que las fotocopias de mi padre.